viernes, 26 de julio de 2019

El corte de la calefacción en el Hospital Vilardebó. Otra muestra del doble discurso del FA



Durante un tiempo oímos hablar de la nueva Ley de Salud Mental como un logro más en el marco del mayor éxito en materia de políticas sociales, el SNIS. Me refiero a la ley que pretende transformar la atención de la salud mental en el país.


En primer lugar se olvidaron decir que en realidad, durante todo el año 1986, se discutió con todos los actores de la especialidad un Programa Nacional de Salud Mental, que fue aprobado por el Ministro Nacionalista Raúl Ugarte Artola, pero que no se puso en práctica por razones presupuestales.

No me lo contaron. Participé de ese proceso, como Director del Hospital Vilardebo.

Ya en ese entonces desde Italia venía una onda deshospitalizadora, que en la propia Italia terminó generando un problema enorme de pacientes mentales en plena calle.

También en esa época se proponía como muy novedosas, las “casas de medio” camino que ahora estos iluminados refundadores de la patria, han descubierto como la gran salida. Por esa manía de refundar e ignorar lo que ya existía, no averiguaron por qué  no habían funcionado, entre cuyas razones estaban los recursos económicos que una alternativa de esa naturaleza implicaban.

También olvidaron consultar sobre el éxito de la estrategia deshospitalizadora aplicada en la ciudad de Durazno, en aquella época, en virtud de la cual prácticamente no había pacientes crónicos hospitalizados. El secreto radicaba en un equipo integrado por el psiquiatra de esa ciudad, que contaba con personal de enfermería que recorría los domicilios de los pacientes que padecían enfermedades mentales, evaluaban su evolución según un protocolo definido por el especialista, controlaban el correcto uso de la medicación pero que además contaba con el invalorable recurso de la contención por parte de los vecinos del barrio entre los cuales  el paciente era un ser más que convivía permanentemente con ellos. Si surgía algún síntoma de descompensación, el paciente era visto por el especialista, se le ajustaba la medicación y en el peor de los casos se le internaba en una muy corta estadía hasta que recuperaba su estado de compensación y volvía a su comunidad.

Para ello qué se precisaba: Un especialista capaz de trabajar en equipo, con la medicación disponible, con un equipo trabajando en comunidad, con protocolos adecuados, con una familia que lo contuviera en su domicilio y con una comunidad continente donde el paciente funcionara normalmente sin riesgos para él, ni para sus vecinos.

Hoy nos enteramos que el sindicato del hospital Vilardebo denunció ante la justicia que el sistema de calefacción del hospital tiene graves riesgos de generar un incendio y las autoridades resolvieron apagarlo y dejar a los pacientes sin ninguna calefacción, cuando quienes trabajamos en ese hospital sabemos de las características de las salas, con techos altísimos, vidrios rotos y un frío casi de intemperie.

Han resuelto cerrar el Vilardebo, cosa que intentó la dictadura en su última etapa y no pudo hacer y como no les da la nafta para hacerlo bajo su responsabilidad, han optado por ir cerrando el grifo hasta que se termine cerrando por si solo.

Lamentablemente me hace acordar a una estrategia que implementaron también al final de la dictadura con la Colonia Santín Carlos Rossi donde llevaban a los pacientes en peor estado de salud y prácticamente se los abandonaba, liberados a su destino.

La salud mental requiere de grandes reformas, en función de lo que hoy no se hace por ella, de la nueva realidad donde las drogas están haciendo su daño  y las soluciones deben encontrarse entre todos y no vendiendo leyes impracticables que sólo sirven para hacerle creer a los incautos que están haciendo algo.

sábado, 11 de mayo de 2019

¿A quién le importa el tema de la salud?


Mi columna de esta semana en La Democracia Digital 


Lo más preocupante es comprobar que quienes aspiran a gobernar los destinos del país, o ignoran el tema o lo manejan con absoluta ligereza, dando muestras de un grave desconocimiento del impacto social, del impacto que tiene el gasto en salud en las finanzas públicas y de las oportunidades de mejora que, un racional uso de los recursos, puede tener para atender los futuros incrementos en los costos.

Confieso que llevo muchos años dedicado a este tema, como actor en diferentes cargos y posteriormente como observador privilegiado en función del vasto conocimiento que tengo sobre la estructura de servicios de salud y sobre las necesidades insatisfechas que percibo emergen de la realidad.

Escribo regularmente mi columna especializada en La Democracia, realizo comentarios en mi muro de Facebook y tengo un blog que ha generado 37200 visitas al día de hoy.

Sin embargo percibo que el tema, analizado desde la estructura de los servicios, desde las  carencias  identificadas, no es de interés para el público en general.

La falta de algún medicamento, las necesidades de algún tratamiento muy específico, las irregularidades en la gestión de algunos servicios estatales, aparecen como disparadores del interés colectivo.

Pero a muy pocos parece interesarles saber por qué se gasta tanto y tan mal en la salud.

Son muy pocos los que toman real conciencia que en la salud se gasta casi el 10% del PBI (prácticamente el doble de lo que se gasta en educación) y muchos menos los que piensan que ese enorme presupuesto inevitablemente seguirá en aumento, en la medida que todo siga igual, porque las nuevas tecnologías son muy caras, porque los nuevos medicamentos también lo son,  porque el costo de los servicios continua aumentando y porque las diferentes estrategias de marketing de los empresarios del sector hacen que las demandas sigan creciendo.

En el marco de esta realidad, ¿alguien se ha preguntado por qué la misma población que antes se atendía con 6000 médicos hoy ocupa a 16000?

¿Alguien se ha preguntado si en el mundo se sigue aplicando el mismo modelo asistencial, en el cual la demanda de especialistas es cada vez mayor y la oferta sigue siendo insuficiente?

¿Alguien se ha preocupado por analizar por qué aquellas especialidades que se parecen a lo que antes eran los médicos de cabecera o los médicos de campaña, que resolvían el 85% de las consultas, hoy son las menos elegidas por nuestros profesionales y sin embargo las anestésico quirúrgicas, que logran con la misma dedicación horaria, cifras de ingresos abismalmente diferentes, son las más demandadas?

Todas estas interrogantes, al igual que otros tantos derroches que ocurren en nuestra sociedad, siguen siendo ignoradas mientras los recursos no alcanzan y nos seguimos endeudando.


martes, 12 de marzo de 2019

El SNIS ¿Reforma o Maquillaje marketinero?


Primer columna del 2019 en La Democracia Digital

Anibal Steffen tocó la diana que nos convoca a retornar a la tarea de escribir en este glorioso medio de comunicación, que de alguna manera nos une con nuestro inolvidable caudillo, Wilson Ferreira Aldunate.

Nuestra columna ha sido esencialmente destinada a compartir opinión sobre el sector de la salud y por lo tanto debo resolver por dónde empezar.

Parece tradicional tratar de hacerlo por el principio y por ello creo que sería de utilidad volver a pinchar algunas pompitas que con mucha astucia y profesionalidad han creado para hacerle creer a la población que son los grandes reformadores del sector de la salud del Uruguay.

Hace más de 10 años que a estos genios de la falsedad se les ocurrió que tenían que convencer  a la gente de que realmente eran una fuerza política revolucionaria y que eran capaces de transformar al sistema de salud del Uruguay.

¿Por qué eligieron el sector de la salud?

Lo eligieron seguramente porque se trata de un sector poco conocido en su enorme complejidad y poco analizado, pero que sin lugar a dudas afecta la sensibilidad de la gente.

Como son tan ignorantes como falsos, algo les debe haber hecho darse cuenta que la tarea era demasiado compleja y optaron por lo más sencillo, inventar un maquillaje y mostrarlo a la población como la gran tarea.

Su principal objetivo: vender algo como logro sin que tuvieran que hacer prácticamente nada.

¿Cómo lo hicieron?

Decidieron ponerle un nombre diferente a lo ya existente, que lo hiciera comprable como una gran reforma.

Lo primero que se les ocurrió fue definirlo como un Sistema, aprovechando que para la mayoría de la gente el concepto de sistema es generalmente desconocido.
Un sistema es un conjunto de entidades caracterizadas por ciertos atributos, que tienen relaciones entre sí y están localizadas en un cierto ambiente, de acuerdo con un cierto objetivo
En este país han existido un conjunto de entidades caracterizadas por prestar atención a la gente, que se han relacionado de alguna forma entre sí (sumándose, complementándose, etc.), que lo han hecho en un cierto ambiente (el territorio nacional), con un cierto objetivo (proteger y cuidar la salud de la población).
Desde el principio mismo de nuestra historia este sistema existe, cuando a la sanidad militar (que cuidaba la salud de los soldados), se le agregó el hospital para los indigentes y ya a fines del siglo 19 se fundó la Asociación Española Primera de Socorros Mutuos y más tardes otros servicios de similares características.
Si se parte de esa afirmación se puede asegurar, sin temor a equivocarse, que de creación no hay absolutamente nada.

Le agregaron lo de “nacional” como si antes de la llegada de esta fuerza política los hospitales, centros de salud, policlínicas, sanidad militar y policial, las cooperativas federadas de la FEMI y el resto de los servicios asistenciales, sólo existieran en Montevideo.
Es poco creíble que no lo supieran por lo que sólo cabe pensar que, a sabiendas, inventaron una gran mentira. Lo de Sistema Nacional, sólo el nuevo nombre

De alguna manera alguien les debe haber dicho que uno de los grandes problemas que tenía el sistema existente era la pésima utilización del gasto (casi el 10% del PBI), la superposición de servicios, la superposición de esfuerzos y de recursos, la casi ausencia de complementariedad, la enorme inequidad entre los servicios que se prestaban en Montevideo en relación a los que se ofrecían en el interior y qué mejor idea que agregarle al nuevo nombre lo de “integrado”.

¿Hicieron algo con relación a la integración?

Prácticamente nada. Los servicios siguen tan desintegrados y superpuestos como antes. El gasto se sigue dilapidando prácticamente sin control, con una peligrosa tendencia al crecimiento, sin el consiguiente impacto en la mejora de la asistencia.

Lo preocupante es que hasta ellos mismos se han convencido de su mentira y han llegado a sostener que la “reforma de la salud” es uno de los principales logros en el área social que ha tenido este gobierno y ahora se aprontan a una segunda fase de la falsa reforma.

Imagínense ustedes que si esta gran mentira es uno de sus principales logros, cómo será el resto. Al decir de mi padre “cómo será la cañada cuando el gato pasa al trote”

Lo que no se puede discutir es que como producto del marketing de la gestión del gobierno, esta gran mentira, ha tenido un importante impacto en la opinión pública.

lunes, 17 de diciembre de 2018

Vázquez, el “Corralito mutual” y los Sinvergüenzas


Cada vez se hace más difícil entender las razones que tuvo Vázquez para mantener cercenada la oportunidad de que los socios de las prestadoras de salud (mutualistas y ASSE) pudieran ejercer su libertad y optar por el servicio que les pareciera más atractivo.

Tanto Javier García como Martín Lema han hecho lo que ha estado a su alcance para terminar con esta muestra del más claro autoritarismo. Ambos han sido derrotados por ese instrumento que es legítimo, porque se lo dio la ciudadanía, que son las mayorías parlamentarias. Ha quedado demostrado, en reiteradas oportunidades, que ha sido uno de los peores errores que el pueblo uruguayo ha cometido.

Soportamos una dictadura ejercida mediante la fuerza de las armas, pero muchos de los que la padecieron en carne propia no tuvieron en cuenta que con su voto estaban propiciando una dictadura legítima, constitucional, que ha cercenado muchas de nuestras libertades y que ha habilitado todo tipo de irregularidades.

El ejercicio del autoritarismo que impide la libre elección del servicio médico que queremos, es la que hoy nos convoca.

Un artículo de La Diaria, órgano de prensa que no representa a la oposición, es absolutamente contundente para confirmar que en la voluntad del Sr. Presidente no ha estado el interés del soberano, la gente.

Dice el artículo “La decisión tomó por sorpresa a todos, incluso a las propias autoridades del Ministerio de Salud Pública (MSP). También a muchos que estuvieron trabajando durante el año para esta apertura la noticia les cayó como un balde de agua fría. El decreto fue firmado por el presidente Tabaré Vázquez el viernes 16 de noviembre. Ese mismo día había una reunión fijada a las 14.00 en la Junta Nacional de Salud (Junasa), en la que representantes de las mutualistas, de los usuarios, de los trabajadores, del Banco de Previsión Social (BPS) y de los ministerios de Economía y Finanzas y de Salud iban a seguir trabajando en un nuevo sistema informático –basado en el registro digital de las huellas táctiles– que se implementaría el próximo año con la apertura del corralito. Pero una hora antes, mediante un escueto mensaje, los participantes fueron avisados de que se suspendía el encuentro, sin mayores explicaciones. Ese viernes el presidente de la Junasa, Arturo Echeverría, se fue a su casa convencido de que se estaba avanzado y que sólo faltaban unos días más de trabajo para implementar ese sistema operativo que tenía como objetivo brindar mayores garantías y evitar la intermediación lucrativa.
Rosario Oiz, vicepresidenta del BPS y representante de ese organismo en la Junasa, admitió que desde la institución se consideraba que estaban dadas las condiciones para abrir el corralito mutual y que se estaba trabajando pensando en ese escenario y señaló a La Diaria: “Nosotros monitoreamos a los prestadores, les hacemos inspecciones, fiscalizaciones y corregimos los procedimientos” Para Oiz, los casos detectados por el BPS no justificaban el cierre del corralito mutual. “Seguramente a nivel de Presidencia tienen información que nosotros no conocemos”, justificó.

Como toda explicación Vázquez dijo: “La culpa de que no se abra el corralito mutual, es de “una manga de sinvergüenzas” que están “metidos en el medio”.

“Lo que vemos es que a medida que se suspende la movilidad regulada, las instituciones de Montevideo y del interior bajan los afiliados del Fonasa”, señaló el presidente de Fepremi. “Mientras tanto, la única que aumenta la cantidad, por la asignación de oficio, es ASSE”, agregó.

Menudo dato el que se aporta.

Si pensamos que para el oficialismo el SNIS es el mayor avance en políticas sociales, la teórica aceptación de ASSE por la gente no es un tema menor.

Si lo abrieran y permitieran que la gente inscripta de oficio se cambiara, podría ser catastrófico.

En 2017, el último año que se abrió el corralito, el número de egresos registrados en ASSE ascendió a 21.019 personas

Lo que cabe preguntarse entonces es en realidad ¿QUIÉNES SON LOS SINVERGÜENZAS?

miércoles, 28 de noviembre de 2018

La última Teletón


Una jornada para la reflexión.

Una vez más aparece lo normalmente invisible o muy esporádicamente visible.

Como otras desgracias que conviven con nuestra sociedad, quizás por un mecanismo de defensa inconsciente, la sociedad las mantiene por debajo del nivel de conciencia.

¿Cuántos niños nacen con problemas severos? ¿Cuántos de esos niños padecen esos problemas por razones vinculadas al parto? ¿Se utilizan en el Uruguay los medios de diagnóstico que detectaban el sufrimiento fetal, que fueron desarrollados en el Centro Latino Americano de Perinatología ubicado en el Hospital de Clínicas?

Estamos acostumbrados a analizar el Sistema de Salud por tasas y la tasa de mortalidad es la más frecuentemente usada en relación a los nacimientos.

Por qué no se habla de la tasa de morbilidad que analiza la cantidad de individuos considerados enfermos o que son víctimas de una enfermedad en un espacio y tiempo determinado. La morbilidad es un dato estadístico importante para comprender la evolución o retroceso de alguna enfermedad, las razones de su surgimiento y las posibles soluciones.

Quizás mi información no esté actualizada, pero esta situación me ha llamado la atención desde el principio de mi actividad como médico y me temo que sigue tan oculta como antes porque, si nos ponemos a analizar las variables que pueden intervenir en la aparición de las parálisis cerebrales por ejemplo, muchos pisos temblarían.

Por otra parte lo que hemos podido comprobar, una vez más, en la última Teletón es que el Uruguay dispone de un Centro de Altísima Especialización dedicado a la atención de niños y adolescentes con estas patologías tan severas.

Ese centro depende de la solidaridad y no de recursos genuinos que el SNIS disponga para su funcionamiento y expansión, pese a que nadie podría ignorarlo como un componente trascendente de ese sistema.

Paradójicamente comprobamos que el MIDES y su Programa de Cuidados ha recibido sumas presupuestales muy importantes. Sería bueno analizar si los objetivos de esos programas tienen el impacto que tienen los de la Teletón.

Entiendo que formar gente para atender durante 4 horas a personas que viven en familia y que lo que se busca es darle 4 horas a alguien que cuida a esos ancianos para que salga a realizar algún mandado, no tiene punto de comparación con todo lo que hay que hacer por esos padres y esos niños afectados por patologías tan severas, en lo que se juega su vida entera.

Claro, numéricamente el impacto proselitista es muchísimo menor.

Otro tema que surge de las reflexiones generadas se relaciona con otra muestra más de las severas inequidades existentes en este país, tan pequeño y tan llano, en lo que a cobertura de estos servicios se refiere.

Teletón, mediante un gran esfuerzo y gracias al apoyo de los uruguayos todos, abrió una sede en Fray Bentos que permite a los pobladores del litoral acortar distancias y abaratar costos de traslado para darles a sus pequeños la asistencia que requieren. ¿Qué pasa con el resto del país?

Teletón impresiona que, con su desarrollo científico, con sus contactos internacionales y con su expertise, tiene todas las condiciones para ser un Centro de Referencia Nacional en su especialidad.

La gran pregunta es ¿cómo y con qué recursos tecnológicos podemos cubrir todo el territorio nacional aportando, a distancia, indicaciones, diagnósticos, controles, etc.?

¿Cómo y dónde se deberían implementar otros Centros Teletón en el interior del país, para eliminar esas inequidades por accesibilidad geográfica?

Las Tecnologías de la Información y la Comunicación están desarrolladas. Las Plataformas Tecnológicas también. La Telemedicina se viene desarrollando en el mundo entero y en Cerro Largo también.

¿No será tiempo de potenciar las capacidades y atributos que tiene una organización como ésta para que no queden niños ni familias desamparadas por no vivir cerca?

Por último y por ahora, me gustaría referirme a otra realidad que mostró la Teletón.

Cuántos esfuerzos solidarios pueden surgir como respuesta a necesidades muy reales.

Me hizo recordar una rifa que se hizo a beneficio del Hospital Vilardebo, que recibió un apoyo increíble, que permitió muchas mejoras.

Un número muy importantes de profesionales de la comunicación, dedicaron un tiempo enorme a trabajar por esta causa. Muchos artistas hicieron lo mismo y más allá de lo que algún escéptico pueda pensar, en el sentido de que su participación es importante para su marketing personal o grupal, estuvieron allí y dieron lo mejor de cada uno.

Pero no debemos ignorar acciones como las del grupo de trabajadores del SUNCA y el arquitecto de la Intendencia, que facilitaron horas de trabajo para que esa niña y su madre que bajaban por un sendero, pudieran tener una casa adecuada a sus necesidades.

En esas actitudes quedó demostrada la teoría del garufa Mier y su hermano, que sostienen que si se logra coincidir en los objetivos, no hay ideologías que los bloqueen.

Muchas cosas para aprender, muchas cosas para resolver y al mismo tiempo el orgullo de saber que el Uruguay dispone de una fuerza moral solidaria que bien orientada es capaz de enormes logros.

domingo, 4 de noviembre de 2018

Otra mentira del FA

La descentralización del SNIS

Briozzo, refiriéndose al SNIS, dice que el proceso de la descentralización empezó en el 2013.
Reiteradamente me refiero a este personaje, exclusivamente porque es un vocero calificado de quienes defienden la supuesta reforma como uno de los logros más importantes de este gobierno.

Al poco tiempo, debe de haber sido por aquello de que las mentiras tienen patas cortas, el presidente de la “nueva” ASSE, dijo que entre los objetivos previstos en la organización la descentralización ocupa un lugar trascendente. Hablo de la “nueva” ASSE porque los voceros del sector de la salud, señalan el 2007 como fecha de su creación, cuando como ya lo he señalado ASSE fue creada en 1987 y puesta en funcionamiento en 1988
Volviendo al tema que nos convoca, habría que preguntarse si cuando hablan de descentralización ¿hablan de descentralizaciones diferentes? o ¿será que Briozzo piensa que se ha descentralizado algún otro prestador que no ha sido ASSE?

En realidad me parece que en el fondo, lo que ha sucedido, es que ha quedado al descubierto otra muestra más de esa epidemia que ha afectado a esta fuerza política que los lleva a mentir compulsivamente, para tratar de valorizar lo que no han hecho..
El concepto de descentralización ha estado en el discurso político desde hace mucho tiempo, como respuesta al exacerbado centralismo que nuestro país ha profesado desde el principio mismo de su historia. Wilson Ferreira Aldunate incorporó la descentralización como una de las insignias de su propuesta política.

Cuando se habla de descentralizar hay que tener muy en cuenta que no se trata de una mera medida administrativa sino de un proceso que requiere una planificación muy rigurosa para evitar caer en uno de los errores más frecuentes que genera un mal uso de los recursos. Se puede decir que se trata de una reingeniería del Sistema a ser descentralizado. En este caso del de Salud.
Para entender mejor la idea que les planteo, les propongo tomar el Hospital de Tacuarembó como un Hospital cuyo desarrollo tecnológico le ha permitido ubicarse como un Centro de Referencia para algunas especialidades.

Muchas variables hay que tener en cuenta para consolidar ese rol.
Por ejemplo una de ellas se vincula con la accesibilidad geográfica. Para serle de utilidad a Salto y a Melo, debería contar con una ruta 26 que permita el traslado de pacientes sin problemas. Como eso no ocurre debería contar con otros medios de traslado, que podrían ser aéreos. Para ello se debería analizar si hay infraestructura adecuada para aviones sanitarios o para helicópteros.

Supongamos que estas variables pueden ser resueltas; se debería analizar la existencia de medios de transporte colectivo que permitan que familiares y acompañantes puedan trasladarse con comodidad entre esas ciudades.
Otras muchas variables deberían ser tenidas en cuenta a la hora de plantearse procesos de descentralización.

Por eso se puede afirmar que el desconocimiento puede ser ignorancia o la necesidad de vender logros que no se han podido lograr.

jueves, 1 de noviembre de 2018

¿ASSE fue creada en 2007?


Cuando leo esto me pregunto qué habrá sido lo que yo puse en funcionamiento y dirigí a partir de febrero de 1988
Es lo mismo que sucede con la fundación de Peñarol, pero al revés.

En el caso de Peñarol, existió un club inglés, vinculado al ferrocarril que se convirtió en Peñarol, tiempo después. Para su hinchada Peñarol existe desde que se creó su antecesor
Para el caso de ASSE, todo hace pensar que su historia fue víctima de la mitomanía frenteamplista, impregnada de ese espíritu refundador que le exige reivindicar para si lo que fue iniciado por otros, con anterioridad.

Quizás sea bueno aclarar algunas cosas que están impregnadas de conceptos a veces difíciles de comprender.
Cuando ASSE fue creada, en un artículo de la ley Nº 15.903 de rendición de cuentas de noviembre de 1987, lo hizo como un organismo desconcentrado del MSP.

La desconcentración es el primer grado de descentralización administrativa. Mantiene una fuerte dependencia del poder central del MSP.
El cargo de Director General tenía el nivel presupuestal de sub secretario de estado y estaba dotado de la condición de ordenador primario de gastos, propio del nivel del Ministro del ramo. Una rara mezcla, propia de la urgencia con la que fue incorporado el texto a esa rendición de cuentas.

Toda la estructura necesaria para hacerlo funcionar, seguía dependiendo del casco central del ministerio. Recursos humanos, financieros, materiales tenían direcciones que no dependían de mí.
De todas maneras, sin estructura (no teníamos ni siquiera un despacho) pudimos apoyarnos en la estructura ministerial existente para gestionar esa organización naciente que debía administrar la totalidad de los servicios asistenciales que antes gestionaba el MSP. Directores como Anamaría Balparda, Carlos Luppi y el economista Haran, entre otros, dependientes del Ministerio, hicieron su mayor esfuerzo para apoyar el funcionamiento de ASSE

¿Para qué se creó ASSE?
Para que el MSP pudiera reforzar su rol de RECTOR de la salud sin ser juez y parte.

Al mismo tiempo y desde su creación, se le encomendó la coordinación de los demás servicios estatales de salud existentes.
En sucesivas administraciones se fueron generando modificaciones a su estructura, tratando de descentralizar la gestión, modificando los diferentes niveles de responsabilidad regional, hasta llegar al 2007 donde se aprueba una nueva ley que no crea ASSE, sino que la transforma en un organismo más descentralizado, con mayor autonomía administrativa, con un directorio designado políticamente en el que se incluyen representantes sociales.

La misma estructura de servicios, que antes gestionábamos sin autonomía y con una fuerte dependencia del MSP, se convierte en un organismo con estructura propia que se comunica con el Poder Ejecutivo a través del MSP.
Por lo tanto de creación nada. Simplemente un cambio legal de su dependencia administrativa y por ende de su autonomía.

Desde su fundación ha estado pendiente el capítulo de la coordinación de los servicios estatales de salud.
Se puede afirmar que los servicios que persisten siguen tan descoordinados como entonces.

El otro objetivo central era liberar al MSP de su vínculo directo con el organismo prestador de servicios asistenciales.
Tampoco se ha logrado, porque al tratarse de una estructura dirigida por directores políticos, su relación política le quita independencia al MSP para controlarlo y juzgarlo como al resto del sistema, comprometiendo su autoridad al tener que aceptar ineficiencia porque dependen de correligionarios.

Por estas razones se debe entender que se trata de otra mentira más, que trata de confundir a la población, acortando el tiempo de existencia del organismo, para asumir el rol fundacional y al mismo tiempo tratar de encubrir las múltiples ineficiencias que tampoco y pese a sus permanentes críticas, no han sabido resolver en 13 años de administración.
Será tarea del próximo gobierno despolitizar la administración de ASSE, definiendo con claridad el perfil de cargo de los directores, reduciendo su número y convirtiendo al mayor prestador de servicios de salud, en un organismo tan controlable como el resto de los integrantes del Sistema Nacional de Salud.