jueves, 20 de agosto de 2015

El nuevo Instituto de Ortopedia y Traumatología


Bien dicen que el hombre es el único animal capaz de tropezar dos veces con la misma piedra.
Próximamente se inaugurará el nuevo Instituto de Ortopedia y Traumatología en la planta física del ex Edificio Libertad.
El Instituto de Ortopedia y Traumatología, ha sido siempre una institución pública, que ha funcionado en la órbita del MSP y actualmente lo hace en la de ASSE. Seguramente su estatus seguirá siendo el mismo.
La primera duda que me surge es la vinculada a la conveniencia o no de repetir ese modelo asistencial, creado hace 70 años, tiempos en los que la asistencia se centralizaba en Montevideo.
Intereses que desconozco hicieron que a pocos metros del Hospital de Clínicas, donde se incluían las más variadas especialidades, la traumatología se desarrollara en servicio y planta física aparte, como sucedió más tarde con la Reumatología.
Los pacientes complejos que no disponían en el Instituto de los recursos necesarios para su adecuado tratamiento debían ser trasladados en camilla al Clínicas.
Por otra parte su condición de servicio especializado vinculado a una sola especialidad ha generado, por lo menos en el pasado, conflicto de intereses entre los especialistas, sus empresas vinculadas a la especialidad y el instituto. Hoy no se lo que sucede, pero los riesgos existen.
Durante la Administración nacionalista, en los 90, se introdujo equipamiento traumatológico, que en acuerdo con la cátedra de la especialidad, se dispuso su distribución por zonas, para regionalizar la asistencia y evitar los traslados a Montevideo de la mayor parte de los pacientes traumatológicos del interior.
Al mismo tiempo, los hospitales generales de Montevideo, carecían de esa especialidad, a pesar de que a ellos eran derivados todo tipo de accidentados, donde lo traumatológico estaba frecuentemente presente. Si la situación se mantiene debería incluirse la especialidad en dichos centros.
La última Convención Médica señaló la conveniencia de crear centros de referencia con el objetivo de centralizar recursos, experticia, y equipamientos en un solo lugar para tratar patologías específicas. El Sindicato Médico impulsa esta propuesta, que compartimos.
Demás está decir que no parece lógico crear tantos centros de referencia como especialidades hay.
Seguramente la idea apuntará a concentrar recursos complejos y habitualmente dispersos, como sería el caso de un Centro de Traumas, donde los pacientes accidentados cuenten con todas las especialidades eventualmente requeridas. Me refiero a intensivistas, cirujanos generales, neurocirujanos, traumatólogos, etc.
Entiendo, a su vez, que la idea que impulsa los Centros de referencia, implica la cobertura de todos los beneficiarios, en el marco de coordinaciones público privadas, para que esas inversiones fueran en beneficio de toda la población.
Por todo ello entiendo que destinar esta planta física para ese fin es tropezar nuevamente con la misma piedra y una señal más de la falta de una adecuada planificación de las necesidades que presenta el Sistema Nacional de salud.

jueves, 13 de agosto de 2015

Los helicópteros sanitarios

Desde el 13/4/13 vengo opinando en este blog sobre el tema de los helicópteros. El 15/5/13 y el 17/5/13 insistí sobre el mismo tema.
Como entiendo que es un tema que no puede analizarse sin tener en cuenta un tema mayor que es el vinculado a las emergencias, les propongo leer las otras publicaciones del  18/1/14, el 30/1 y el 6/2/14
En estos días volvimos a saber de los helicópteros utilizados para traslados de pacientes..
Me refiero al aporte del helicóptero en el traslado de una niña desde el departamento de Soriano.
Con relación al helicóptero, debo decir que su puesta en escena no hace más que confirmar lo que vengo sosteniendo desde hace tiempo.
Es un recurso muy útil y es muy buena cosa que esté en la órbita de la Fuerza Aérea.
Según se informó, parece haber otro helicóptero similar apostado en Durazno, lo que de confirmarse sería una muy buena noticia.
De todas maneras se me ocurre, en principio, que sólo 2 unidades parecen insuficientes.
Para atender adecuadamente las emergencias que puedan surgir y las demandas de traslado, sería bueno que existieran algunos más, distribuidos en lugares estratégicos del país.
Por otra parte, en la misma nota se aclaraba, que hay traslados que deben hacerse por tierra.
Eso refuerza lo expresado anteriormente, en el sentido que no alcanza con hechos o soluciones aisladas. Es necesario impulsar un SISTEMA NACIONAL DE EMERGENCIAS, donde se implemente una red de servicios que contemplen una adecuada asistencia de las situaciones de esta índole.


martes, 11 de agosto de 2015

La coordinación entre la IMM y el MSP. Cuando los titulares son fundamentalmente titulares y muy poco más

http://lademocracia.info/?p=2172

Para esta fuerza política, que nos gobierna,  se ha convertido en un estilo el titular soluciones y quedarse sólo en eso.
Hay temas que son muy importantes y que se merecen un tratamiento en profundidad.
Por eso me permito compartir esta columna de La Democracia.
Gracias por su atención

jueves, 23 de julio de 2015

Desde el otro lado del mostrador

http://lademocracia.info/?p=2086
Los invito a reflexionar sobre los momentos de No Calidad de los Servicios de Salud. En esta oportunidad se trata de una columna escrita para La Democracia sobre algunas situaciones que se viven a la hora de estar internados.
Espero sus comentarios




miércoles, 15 de julio de 2015

El Hospital de Clínicas y su futuro

http://www.elobservador.com.uy/clinicas-el-eterno-postergado-que-nadie-quiere-financiar-n660630

Con toda franqueza no logro entender por qué seguimos atracados en este problema.
Me parece que es un claro ejemplo de esa tradición nacional, que tiende a poner la carreta por delante de los bueyes, asegurando que difícilmente se pueda mover.
Antes de definir con qué dinero se financiaría y si se recicla el actual edificio o se construye uno nuevo, me parece que deberían definirse una serie de temas necesariamente previos.
1º) En un Sistema Nacional realmente integrado de Salud, ¿Cuántas camas precisaría Montevideo, si efectivamente se descentralizara la atención, se fortalecieran los servicios departamentales y regionales y se evitara efectivamente la derivación a la capital, por falta de todo tipo de recursos en el interior?
Cuando se convino con la FEMI la atención de todas las emergencias médicas, quirúrgicas, traumatológicas, ginecológicas y pediátricas, durante del gobierno nacionalista de los 90, la derivación a Montevideo se redujo sensiblemente
2º) ¿Cuántas camas se necesitarían en Montevideo si los pacientes pudieran volver a su casa para cursar la convalecencia y no quedarse internados, porque deben volver al asentamiento y a las casas de cartón?
3º) ¿Cuántas camas se necesitarían si el convenio docente asistencial no demorara la rotación de las camas, haciendo que se llegue al extremo que el hospital universitario tiene menores tiempos de estadía?
4º) ¿Qué tipos de camas se precisan si pensamos, como lo propuso la Convención, en crear Centros de alta especialización que concentren la alta tecnología y atiendan a todo el sistema (Centros de trasplantes, de tratamiento de patologías complejas, etc. disponiendo de los mejores recursos)
5º) ¿A qué población debería atender dicho hospital universitario? ¿Todos los pacientes que no puedan ser asistidos en el mutualismo deberían atenderse en él, permitiendo ser usado como instrumento para la formación de los futuros médicos y especialistas? ¿No debería ser optativo y para ello el hospital ofrecer un estandard de calidad que resulte atractivo?
6º) ¿Nuevamente se ha cambiado la teoría que descalifica los hospitales en altura por su disfuncionalidad?
7º) ¿Alguien dijo que el edificio debería destruirse? Se me ocurre que podría tener otros fines, para los cuales el reciclaje no sería tan costoso, y hacer el hospital universitario en otro lado.
8º) ¿Quién dirigiría ese hospital, que pretende situarse en igualdad de condiciones que el resto de los hospitales estatales?
9º) ¿Qué rol desempeñaría dicho hospital? ¿Cobertura integral de la población de referencia? ¿Centro de referencia para determinadas especialidades? ¿Para la capital o para el país?
10º) ¿Está resuelto cómo se asistirá el 1er. Nivel de atención, donde se juega la mayor parte del partido y el futuro de muchas demandas asistenciales?
Creo que hay un gran debate por darse y si se pretende invertir cifras tan importantes, debería concretarse previamente.
Desde ya adelanto mi posición que avala la necesidad de contar con un Hospital Universitario.
Con relación al resto necesito argumentos sólidos y no caprichosos ni ideológicos, para poder con honestidad tomar posición.

martes, 28 de abril de 2015

El Vilardebó y Las Colonias. ¿De quién es la responsabilidad?


Publicada en el Semanario Búsqueda

Habiendo dirigido el primero y habiendo tenido bajo mi responsabilidad, como Director General de ASSE, las dos colonias, desearía compartir algunas reflexiones al respecto.
Mucho se ha hablado últimamente de ambos servicios dejando al descubierto su triste función de verdaderos depósitos de deshechos humanos.
Vemos a la prensa y a la población, a su influjo, horrorizarse de las realidades que emergen, cual punta de un enorme iceberg, en sus dominios.
Durante la dictadura, verdaderas barbaridades se cometieron con sus pacientes. Cuando asumí la dirección del Vilardebó, a menos de 2 años de finalizado el gobierno militar, comprobé las condiciones absolutamente inhumanas en que vivían los pacientes de ese hospital. Se intentó cerrar el hospital, porque su predio era valioso y porque era una verdadera vergüenza tener, a la vista de todo el que por ahí pasara, esa triste y atroz realidad. Lejos de esconder la realidad la hice pública y sacudimos la conciencia ciudadana, lo que nos permitió vender un número considerable de cupones para una rifa, cuyo resultado económico permitió realizar algunas obras para mejorar aquella situación. Recuerdo que el periodista Nano Folle realizó un informe con un vídeo de la planta física del Hospital en general y de la sala 11 en particular.
Renuncié, un año después, porque no logré obtener respuestas acordes de las autoridades del momento, para continuar cambiando esa realidad.
En 1988, como Director de ASSE, participé en la mayor inversión hecha por el Estado en las colonias. El Ministro Ugarte resolvió vender el Hospital Marítimo de Maldonado y la totalidad de lo recaudado fu invertido en la recuperación de los pabellones, cocinas, etc. Ahí, durante el gobierno militar se había implementado una estrategia aterradora. Aquellos pacientes que se encontraban en peores condiciones se ubicaban en la Colonia Santin C. Rossi, donde las condiciones edilicias eran desastrosas y donde se les alimentaba deficientemente. Testigos de aquella época lo comparaban a un verdadero campo de concentración.
Pese a la enorme inversión, a disponer de dos directores, uno para cada colonia, la situación era inmanejable y ya en aquel entonces realicé el planteamiento de que había que terminar con esa estructura. La enorme mayoría de los pacientes pertenecían al interior. Muy pocas visitas recibían, como ahora. Lo más lógico parecía ser proceder al traslado de los internos a sus departamentos de origen, creando pequeñas unidades asistenciales, que darían trabajo a la población, que lograrían una mejor calidad en la atención, como sucede habitualmente en las ciudades del interior y poniendo bajo la responsabilidad de los especialistas locales su tratamiento.
La primer resistencia fue del personal, que veía peligrar su fuente de trabajo y los beneficios extraordinarios que una estructura de esta naturaleza genera desde el entorno.
El segundo obstáculo está determinado por la indiferencia de todos nosotros, que preferimos, como el avestruz, esconder la cabeza y sólo sacarla cuando algún hecho alarmante nos sacude.
Estoy haciendo referencia a una realidad que por lo menos lleva 30 años.
Durante esos 30 años han pasado muchos gobiernos y la situación sigue igual.
Después de 10 años de gobierno del mismo partido político, se nos dice que hicieron lo posible y la realidad muestra que una vez más han fracasado
Las declaraciones del Ministro Basso son alentadoras. Se debe terminar con ésto.
¿Cuál es la solución?
Supongo que se debería partir de una búsqueda conjunta, de todas las fuerzas políticas, para reformular realmente el Programa de Salud Mental y las condiciones en que se mantienen a sus internados.

domingo, 19 de abril de 2015

¿Hasta cuando los uruguayos seguirán con la cabeza dentro del pozo?


http://lademocracia.info/?p=1518#more-1518

Días pasados nos asombrábamos por lo sucedido en las Colonias Psiquiátricas. Un poco antes, lo sucedido en el Vilardebó, nos mostró otro lado oscuro que no queremos ver.
Hoy nos enteramos que una residencia para ancianos fue cerrada por el MSP, al ser procesada con prisión la encargada, por no cumplir adecuadamente con los servicios que allí debían prestarse.
Tres hechos no menores, que afectan a sectores de la población, altamente vulnerables. Me refiero a los pacientes psiquiátricos y a los ancianos.
Nadie puede dudar que tanto en un caso como en el otro, muy poco se ha hecho en los últimos 40 años.
El Vilardebó arrastra sobre sus espaldas las salas de seguridad, verdaderos depósitos de deshechos humanos. Su condición de centros de reclusión genera trastornos severos en el funcionamiento del resto del hospital y hace que el resto de la planta física termine mimetizándose con ellas y generando las peores condiciones para la internación de quienes no tienen orden judicial.
Desde la Sociedad de Psiquiatría se ha reclamado la necesidad de un centro de internación psiquiátrica, para pacientes que deben permanecer privados de su libertad.
Las Colonias alojan un número muy importante de pacientes, provenientes en su enorme mayoría del interior, que raramente son visitados por sus familiares.
Por su estructura edilicia (un gran número de pabellones aislados entre si, en un predio de gran tamaño), por estar separados por una ruta, por tener una integración patológica con el entorno (robos, intercambio de bienes como la yerba y el tabaco por zapatos y camisas, espacio donde deshacerse de animales, etc.) se han convertido en la pesadilla de quienes tienen y han tenido la responsabilidad de su gestión, sin encontrarse solución alguna para normalizarla y sostenerla en el tiempo.
Por su parte las residencias para ancianos, desde que tengo memoria han mostrado realidades muy diferentes entre aquellas registradas y controladas por los organismos responsables y las que no lo están, que lamentablemente son la enorme mayoría.
De una manera o de otra, en Montevideo o en el interior, nos enteramos de residencias donde se tienen ancianos en condiciones absolutamente inhumanas.
Pero el sistema político y la sociedad toda, prefiere ignorar una realidad que afecta a muchísima gente, mientras el Presidente de la República nos dice que para su gobierno la Salud Pública es una prioridad.
Lo sucedido en Salto nos muestra que no se puede jugar a la autoridad y decretar el cierre, porque no hay opciones de internación para esa población que ha perdido contención familiar o capacidad para auto cuidarse.
Cada uno de estos temas requiere de respuestas concretas y sustentables, como puede ser la creación de ese hospital psiquiátrico que mantenga recluidos a sus internos, manejado por quienes saben del tema y apoyados por los servicios asistenciales pertinentes; la conversión del Hospital Vilardebó en un centro para la internación aguda psiquiátrica de toda la población que lo requiera, (como lo fue hace muchos años) en una tarea complementaria entre el sector público y el privado, aprovechando su enorme planta física y su capacidad de reciclaje y redefinición de espacios. Y para los ancianos desvalidos, que están internados en las residencias no registradas, soluciones reales que deberían llegar antes de tratar de inventar Sistemas de Cuidados que no los contemplen.
Todo eso será posible el día que los uruguayos saquemos la cabeza del pozo y asumamos con valentía la responsabilidad de reclamar por quienes no pueden hacerlo, impidiendo que se siga haciendo demagogia y se siga aprovechando estas tragedias, alternadamente, para reclamar desde la oposición a los que están en el gobierno, olvidando cuando se accede al gobierno lo que se reclamaba desde la oposición.
Si no lo hacemos deberemos pensar seriamente si no será necesario incorporar al avestruz entre los símbolos que nos identifican.